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Misionerxs de la globalización: la más reciente conquista espiritual

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agosto 9, 2019 | Sección: cultura | Artículos sobre: temas que atañen las relaciones culturales que nos atraviesan en la práctica e imaginario cotidiano
Misionerxs de la globalización: la más reciente conquista espiritual

¿Recuerdan cómo en el territorio americano, que ahora corresponde a México, el buscar similitudes dentro de las costumbres profundas que permitieran crear un sincretismo con las creencias religiosas de la Corona Española resultó en ser una magnífica estrategia para conquistar con menos armas el territorio designado como la Nueva España?

Bueno pues, pareciera que recientemente una estrategia similar se está adoptando por parte de las grandes transnacionales que son las nuevas «coronas» (que van más allá de territorios y jurisdicciones locales) y que no de manera casual empujan la agenda de la «aldea global» y la cultura globalizada a todos los rincones del mundo.

¿No me crees aún? vamos a desglosarlo paso a paso y encontrarle similitudes con la estrategia de la llamada «conquista espiritual» llevada a cabo en la Nueva España.

Comencemos por los actores más valiosos dentro de la conquista espiritual: las nuevas generaciones; Ya Thanos lo dijo en Avengers: Endgame, quien aún recuerde lo que fué, jamás querrá permitir lo que puede ser.


Durante la conquista espiritual de la Nueva España eran las personas jovenes las que más valían al momento de llevar a cabo la transición pues los misioneros contaban con una página en blanco sobre la cual escribir los sincretismos religiosos/culturales que iban forjando al estudiar las costumbres de las personas locales de américa. Existen muchos registros de estas voces de los misioneros hablando de lo formidables que eran las personas jóvenes para llevar el mensaje de la religión verdadera y olvidar la religión pagana y demoniaca que las personas locales practicaban. También encontramos los registros que detallan como a los jóvenes se les separaba de sus familias paganas durante semanas completas para educarse en los monasterios locales en donde su historia local era sistemáticamente borrada y suplantada con una educación religiosa y de docilidad. De esta manera se hacían los esfuerzos por premiar, y llenar de promesas y cargos importantes a estas jóvenes personas que destacaban en su devoción a los símbolos y creencias cristianas de la colonia y de esta manera les diferenciaban de sus ancestros como salvajes; fenómeno que aún tiene sus cicatrices en el tejido social con ese resentimiento a lo originario, a lo indígena y «bárbaro».

Ahora, tomando esto anterior como ejemplo vámonos al presente. ¿A que joven no le gusta viajar? la mayoría de la gente joven busca vacacionar con sus amigstades en playas, ciudades nuevas, siempre en búsqueda de atracciones exóticas y contactos sin fronteras. Además de que en esta sociedad del consumo el tener el capital suficiente para viajar constantemente a otros países habla muy bien de su estatus social: el joven cosmopolita, el adulto de mundo, los negocios internacionales de la gente exitosa. Viajar, claro, siempre se ha podido viajar, pero que tal viajar siempre con la seguridad de regresar como si de un viaje en transporte público se tratara. Actualmente existe una gran cantidad de servicios en línea que promueven los viajes redondos garantizados; tú solo junta el dinero que puedas y nuestros algoritmos te dirán a donde puedes llegar, dicen sus anuncios.

¡Viaja de mochilazo! pero con seguro de viajero. ¡Viaja a la aventura! y nosotros te diremos los lugares seguros para aventurarte. ¡Ve a donde quieras y mientras tengas dinero haz lo que quieras! Nosotros te protegemos. Hasta aquí todo pareciera inocente, ¿no es así? porque ¿que de malo tiene el viajar y poder ser respetado y protegido si soy un joven legal y sin fronteras, una promesa del mundo para el mundo?

Bueno, en un momento veremos cual es el problema, cuando entendamos los alcances culturales que el paternalismo empresarial transnacional puede llegar a provocar en ambientes «hostiles», y pongo la hostilidad entre comillas porque ¿que no cada región tiene sus usos y cosumbres que deberían ser respetados tanto como las jovenes promesas mochileras? Pues así debería ser, pero no lo es, puesto de la multiculturalidad no es ya un discurso que quepa dentro de la narrativa de un mundo de cultura globalizada, amigable y comercializable.

En la Nueva España adquirías acceso a mejores oportunidades sociales al ser bautizado católico, cambiarte el nombre a un nombre cristiano, apadrinarte con algún sacerdote y dedicarte a diseminar la palabra de Jeová dios. Actualmente el viajar bajo la protección paternalista de Uber por ejemplo te dota de una seguridad de varios tipos que te permiten una movilidad segura dentro de cualquier territorio del mundo que no se pueda negar a la entrada de servicios como este. Las reglas son claras en cualquier parte del mundo: descargas una aplicación a un celular, pides un transporte a la puerta de tu locación y preferentemente la pagas con tarjeta de crédito; estas reglas las dicta la transnacional Uber, y se manejan bajo las reglas de las transnacionales bancarias y operan desde los móviles de las transnacionales telefónicas. A cambio de bautizarte con todos estos nombres globalizados «Uber», «Mastercard», «Android», «Mac», «Verizon», accedes por ejemplo a una movilidad segura, que muchas veces los mismos países no pueden asegurar. Tomemos como ejemplo México; los asaltos a transportes privados como los taxis, su nivel de inseguridad, los secuestros, la colusión gobierno-delincuencia-taxi generan una preferencia por servicios de avanzada como Uber que no solo te facilitan el abordaje, sino que con sus diversos candado de seguridad y comodidad disminuyen la taza de crímenes en autotransporte y se convierten en la elección primera de el joven viajero. Ah sí, y te dan cupones de descuentos en viajes si recomiendas el servicio con tus personas conocidas.

Pátzcuaro, ciudad de la utopía

El primer obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga, funda en un par de territorios unos proyectos llamados Hospital-Pueblo, conceptos que según se dice adoptó de una utopía de Tomás Moro. En estas ciudades hospitalarias, mientras cumplieras con las reglas que Tata Vasco dictara podrías gozar de hogar, trabajo y estabilidad lejos del caos que representaba en esos tiempos la Nueva España. A estos hospitales-pueblo no se le negaba la protección, alimento y cobijo a ninguna persona que llegara a solicitarlo, tuviera o no tuviera una enfermedad que curar.

Regresemos al presente y veamos el sistema de hospitalidad que el servicio de Airbnb ofrece al mundo. En un servicio como Airbnb encontramos una hospitalidad hecha a la medida para «vivir la experiencia local» bajo tus propias reglas. ¿necesitas privacidad para llevar a cabo todas tus costumbres extrañas? pues este servicio puede proveerte de esa independencia, un oasis cultural dentro de cualquier ciudad del mundo que esta transnacional permita operar bajo sus reglas de manejo. Sabes que si estas viajando y requieres un servicio de este tipo, esta empresa te dotará con la seguridad total de servicios, privacidad y libertades, gracias a los filtros a los que se someten las personas que la hacen de anfitrionas para poder ofrecer su inmueble como un hostal privado.

Actualmente ya no es la persona viajera la que tiene que amoldarse, conocer, nutrirse de la multiculturalidad para aprender a solidarizarse o tolerar las situaciones de los territorios que visita, al contrario, es el lugar el que ahora se debe amoldar a los caprichos y necesidades de satisfacción inmediata que la persona global le exige.

airbnb – «pertenece a cualquier lugar»

No importa si tu cultura por una u otra razón histórica regional, geográfica, espiritual, religiosa no acepta una u otra actitud externa, el faltarle el respeto a la cultura global te convierte en un bárbaro, un indio salvaje, un retrógrada y limítrofe. No importa la situación política que impide a los taxis de la ciudad de méxico ser seguros, es decir la razón de raíz que impide tal cosa, lo único que importa es que un servicio transnacional venga a resolver, bajo su protección, ese problema de inseguridad, o más que resolver venga a paliar temporalmente ese problema; no importa ya el integrarse a las costumbres y realidades de una localidad, lo importante es que los derechos globales se hagan valer al momento de querer vacacionar, aventurarse e insertarse a cualquier comunidad bajo la protección de la cultura global, porque es la persona global la que importa más, y tiene un estatus social superior al local, al final es alguien más civilizado y cosmopolita; en un mundo de rentas eternas ¿por que no mejor vivir viajando? no consigas tierra en alguna localidad, mejor muévete constantemente, bajo la protección de las leyes globales que las mismas personas recomendamos, practicamos y pregonamos, este lifestyle que la costumbre y hábito global ofrecen no hay límites para vivir itinerantemente demandando la presencia de dichas transnacionales cada vez en más localidades, porque al final la demanda de servicios es lo que genera la instalación, el empleo de estos servicios y su consumo viral.

Actualmente se rumora que el dinero electrónico está siendo amoldado por transnacionales para operar bajo sus reglas globalizantes; que mejor idea, una moneda que nació bajo la protesta en contra del dinero real basado en guerra e invasiones, ahora coptado bajo nuevas reglas que le permitan convertirse en un eslabón más dentro de las libertades que nos ofrece un modelo económico y de estilo de vida sin fronteras. Bajo el cobijo de la seguridad y proteccionismo global, por qué no aceptar también una especie de «tienda de raya» en donde tu dinero global pueda ser utilizado dentro de un marco de opciones globales de transporte, vivienda, seguridad que nos permitan hacer de este mundo un mundo que, así como el catolicismo prometió ser en su momento el credo que rescataría nuestras almas de la barbarie, esta nueva modalidad global sea el nuevo hábito y forma de vida que nos salve de la barbarie del paganismo cultural en pro de una monoculturalidad apadrinada por los dioses invisibles del comercio transnacional y sus libertades basadas en el libre mercado.


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