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No puedo dejar de ser mujer

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agosto 27, 2019 | Sección: cultura | Artículos sobre: temas que atañen las relaciones culturales que nos atraviesan en la práctica e imaginario cotidiano
No puedo dejar de ser mujer

No puedo dejar de ser mujer y abstraerme de mi sexo. No, de mi sexo no, porque mi sexo es sólo piel, glándulas, lubricación, flujo, sangre, endometrio, pis, canal…

No puedo dejar de ser mujer y abstraerme de mi género.

Porque me asignaron mujer al nacer, aunque no nací mujer, me hice, como lo expuso extensamente la Beauvoir (esta vez no busqué en google su apellido para verificar si lo escribí correctamente; qué flojerita la pulcritud en la escritura, detiene la pluma)
A fin de cuentas, en ese paso a la disque adultez -si es ésta existe- me nací mujer.

Me nací mujer cuando deje de desear ser hombre para hacer pis más cómodamente.

Me nací mujer cuando dejé de querer ocultar el sentir. Porque entonces entendí que el sentir y la ternura son el poder más violentamente amoroso que puede colapsar esta construcción de competitividad e individualidad.


Me nací mujer cuando me enamoré de Ana, la de los ojos cafés. Y quería que ella me quisiera como mujer y no como hombre; aunque todo hubiera sido más sencillo si lo fuera.

Me nací mujer cuando denuncié.

Me nací mujer cuando me acompañaron a denunciar; una chica a mi lado (sólo la había visto una vez en mi vida, y me dijo, «te acompaño mañana a denunciar», entonces ahí, con mi voz y manos temblando, mientras relataba los hechos, su presencia me dio fuerza.

Me nací mujer cuando lo hablé por primera vez y ellas me apoyaron y me creyeron.

También me nací cuando tapizamos la facultad de economía con las denuncias, y escrachamos y gritamos y no nos escucharon. Lo hice sobre todo cuando cansada, le dije a una de las que apoyaba «ya no quiero nada, estoy muy cansada de todo, hay días en que me gustaría no hablar del tema» y contestó «Marcela, cuando tú lo digas, paramos»

Me nací en otras, me encontré en las demás. Lo soy cuando no puedo leer más noticias de violaciones porque me abre heridas que cuesta trabajo cerrar, y entonces no salgo de la cama en tres días y mi alma necesita fuerza para la chamba, escuela, fiesta y la poesía.

Y porque ser feliz va a ser mi única venganza.

Y es por esto que me nací así, que no le puedo hacer daño a las demás. Las pongo como prioridad porque no me queda otra que abrazarlas, entendernos, tejernos y ternurarnos.

El collage es mío pero la fotografía de acá
IG: @maria__rz

Quizá ellos no lo entiendan, quizá no entiendan esta red amorosa, esta prioridad y urgencia de estarnos apoyando todo el tiempo. Y no importa; no importa que lo entiendan o no, es lo de menos.

Y es que el cuerpo cuando enferma y busca la homeostasis, se concentra en esa parte rota que necesita su atención e ignora a las demás porque si no, muere.

No entienden esta necesidad de unión, cuando nos han vivido como mujeres a su manera de creernos mujeres. Y las nuevas formas de entendernos mujeres, rompen contratos y compromisos con una vida a la que no estamos dispuestas a seguir reproduciendo.

Es por todo esto, muchacha que me lees, que quiero que encuentres en mi un oasis al que puedas abrazar y recurrir cuando te resulte, la forma en que nos viven, muy pesada.

Muchacha que me lees, te admiro.


palabras clave de la entrada: mujer, denuncia, cariño, redes, pensamiento emocional, sentir, unión,

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